Alimentación Tipo Mediterránea
Es un tipo de alimentación basado en la cocina tradicional de los países del mar Mediterráneo, combinando lo básico de una alimentación sana con los sabores y métodos de cocina tradicionales de esta zona.
El interés por la dieta mediterránea comenzó en la década de los ’60, observando que las enfermedades coronarias causaban menos muertes en los países mediterráneos como Grecia e Italia, que en los Estados Unidos y el norte de Europa.
Se caracteriza:
- Ser baja en aporte de grasas saturadas: mantequilla, leche entera, carnes rojas, embutidos.
- Alta ingesta de grasas monoinsaturadas: aceite de oliva, frutos secos.
- Aporte balanceado de grasas poliinsaturadas (omega 3 y 6): pescados y mariscos.
- Alto consumo de antioxidantes: frutas, verduras, aceite de oliva, especies, hierbas.
- Abundante consumo de fibras y carbohidratos (integrales y con bajo índice glicémico): frutas, verduras, frutos secos, cereales y legumbres.
- Se fomenta el consumo de alimentos frescos y naturales, mínimamente procesados.
- Consumo de vino opcional, con moderación.
Beneficios:
- Reducción riesgo cardiovascular
- Reducción riesgo de diabetes tipo 2
- Disminuye el riesgo de obesidad
- Disminuye parámetros de síndrome metabólico (circunferencia de cintura, presión arterial, triglicéridos, glicemia).
Siempre es importante que junto al plan de alimentación, se realice ejercicio físico frecuente.